viernes, 17 de abril de 2015

¿Entrenamiento de escalada?...Más allá de la "multiprisa".


El apasionante mundo del entrenamiento. En un deporte como la escalada, tan "joven", tan anárquico, tan ecléctico... Un deporte que en su corta historia, ha sido siempre el paradigma de la libertad, de la incertidumbre, de lo desconocido. Un lugar donde se aprendía a base se sobrevivir a los errores, del ensayo/error, de los corazones autodidactas. Entrenábamos si, pero lo justo. Pegábamos piedras naturales en túneles y muros... rascábamos el cemento para sacar regletas y cantos en cualquier estructura que tuviera llagas de unión entre los bloques... El Planetario, La Vaguada, Marques de Vadillo, Puente de Segovia, La Alameda de Osuna eran algunos de nuestros rocos...que recuerdos...

Todo ello queda ya, como un bonito pasado romántico.
Inevitablemente la escalada ha tenido que sucumbir, como no podía ser de otra manera, al sistema.
Esto tiene por supuesto sus pros y sus contras. De la masificación, de la gestión de espacios naturales, de la profesionalización... De todo ello se está hablando y mucho más que se va ha tener que hablar, porque nos guste o no, del consenso, de las regulaciones y la completa y correcta asimilación social de este mundillo, pasan las claves del futuro de nuestro deporte. Por supuesto hablamos de España, que como de costumbre, anda con unos añitos de retraso.

Pero atendiendo al tema de hoy, esta entrada está relacionada con el entrenamiento. Sobre todo para la deportiva de dificultad, que es la que más nos interesa si de mejora del rendimiento queremos hablar.
En un deporte tan joven, podemos imaginar lo reciente que son todos los conocimientos y estándares en cuanto al entrenamiento aplicado a la escalada.

Pero hoy en día todo progresa muy rápidamente, y en muy pocos años se ha aprendido y avanzado muchísimo, gracias en gran media a la aplicación y adaptación de muchos parámetros y técnicas amplia-mente desarrolladas en otras disciplinas deportivas. Pero la escalada, ya sabemos que es mucho más que "series, cifras y letras"...

En ese afán de inmediatez, rapidez y diligencia de hoy en día, unido a la des naturalización de la vida urbanita y la falta de tiempo libre que convierte nuestras vidas en una estresante "actividad de riesgo", los métodos de entrenamiento y la proliferación de las instalaciones artificiales han dado un salto de gigante.

Pero entendiendo que en principio, el entrenamiento en cualquier ámbito o disciplina en la vida, es algo positivo y recomendable, para la mejora de las capacidades y condiciones físicas que a su vez mejoren el rendimiento, no es menos cierto que en el exceso y la obsesión por el entrenamiento acaban por convertirlo en algo pernicioso.

Es en esa linea sutil que separa lo justo y adecuado, de lo erróneo y contra producente, es donde quiero llegar a parar.

No es buen negocio si por falta de tiempo o simplemente por puro enganche al entreno, dejamos de escalar en roca, ya sea porque nos encontramos demasiado cansados para poder escalar o si nos lesionamos, por las sobrecargas, tampoco no podemos escalar... o si nos acomodamos a la facilidad de acceso a la actividad por tener el rocodromo más a mano, es cuando la cosa se convierte en obsesión, el entrenamiento se convierte en un fin en si mismo, en lugar de un medio para lograr lo que realmente importa, que es escalar.

Y donde estamos dejando la verdadera esencia de este deporte. La superación de riesgos, de la conexión con la intuición y el instinto, de la superación de límites y barreras mentales y psicológicas.


Hace ya algún tiempo, como un par de años, hablaba de todo esto con uno de los mejores escaladores, que curiosamente, no entrena, es más padece un acusado síndrome de AGR (Alergia galopante a la resina).
Este sostenía que la mayoría de los escaladores casi nunca escalamos a un alto porcentaje de rendimiento psicológico, lo cual merma enormemente sus capacidades físicas y técnicas. De que sirve estar entrenadísimos, si luego no podemos apenas rendir al 50% la mayoría de los días porque los codos están del revés y tenemos el cuerpo agarrotado. De que sirve estar muy fuertes si luego tenemos miedo a darlo todo, a gestionar caídas y vuelos, a necesitar un parabolt a menos de un metro para darlo todo.
Hablaba de que como media, el considera que en el mejor de los casos en un día bueno, escalamos al 70/75% de nuestras posibilidades. Y lo comparto absolutamente. Lo llevo observando desde hace años.

Personalmente he probado casi de todo. He entrenado algunas temporadas, he dejado casi de escalar por ello. Me he lesionado entrenando. He llegado a perder a veces la motivación y la pereza se ha apoderado de mi. He estudiado el entrenamiento en escalada desde que hace unos años empecé con los estudios de TD2 de escalada....y después de todo he llegado a las mismas conclusiones por experiencia propia.
Siempre que he mejorado y escalado mejor ha sido cuando más he escalado. Desde luego no ha sido cuando más he entrenado.

Desde hace un par de años me he centrado más en el entrenamiento psicológico y la mejora de la capacidades mentales, profundizando en la mejora de las técnicas de chapajes y la dinámicas de las caídas. del trabajo mental, y del auto conocimiento. Y me funciona.

Y es que ya lo dijo Wolfgang Gullich hace 25 años, "el mejor entrenamiento para la escalada, es la misma escalada". En esta simpleza de reflexión, se encierra la esencia que este visionario de la escalada nos quería transmitir. El primer ser humano que hizo 9a, que invento el campus y el multi presa, que se paso horas y horas de entreno, ya nos anunciaba lo que era realmente importante, y nos mostró el camino para la verdadera mejora de nuestras capacidades.
Quiero citar otra frase inmortal de la época de los Griegos, que buscando en la red para saber quien la pronunció, fue un tal Solón el ateniense... y decía "Nada en exceso".







El exceso de entrenamiento, no solo es innecesario, sino que es hasta contraproducente. Estoy seguro de ello por experiencia personal y por observarlo día a día en cualquier escuela de escalada deportiva. En mi caso, en una época en la que era capaz de hacer series de 20 dominadas y hacer varias series de plafón de 100 movimientos, escalaba 6b a vista y 6c como máximo trabajado. Hoy en día, que por suerte puedo escalar bastante, y no piso un rocodromo si no es casi por obligación, he mejorado considerablemente estos registros, coincidiendo con una progresiva mejora y acercamiento a más elevados umbrales de rendimiento mental y psicológico.

No quiero, ni se puede decir, que el entrenamiento de los aspectos físicos sea malo, pero si por causa del entrenamiento, dejamos de rendir en roca mejor de lo que podríamos, creo que es necesario observarlo, y ser conscientes, repito, de lo que realmente es importante en escalada, que es escalar.

En mi opinión se está llevando al extremo el rollo del entreno. Y es que para la mayoría de escaladores, en el terreno amateur de deportistas por afición, es un error aplicar tan intensamente los métodos de entrenamiento para profesionales, que viven o más bien intentan vivir o al menos tener barra libre de material con alguna marca por hacer 9a.
De lo que estoy en contra es del abuso de las practicas tan lesivas como son los entrenos de suspensión y tracción en arqueo y mucho menos con lastre y el campus a casco porro. Estas prácticas deberían quedar solo para la élite.

Como deportista lo intuí hace mucho y ahora como técnico lo tengo claro. Se lo digo y lo recomiendo a cualquiera que me pregunta o quiera saber,...
- el roco, dos sesiones máximo a la semana
- el tipo de agarre siempre en extensión o semiarqueo como mucho. El arqueo en presas de resina descartado y desaconsejado totalmente y el campus tres cuartas de lo mismo, ni olerlo.
- todo esto para deportistas en general y por supuesto todos los métodos bizarros y machacantes antes de los 2 a 3 años de practica de la escalada ni plantearlos.
- el músculo puede venir de serie, o cogerlo en pocos meses, pero los tendones y ligamentos tardan hasta 5 años en fortalecerse al mismo nivel.

Siempre he visto y sentido la escalada como una carrera de largo recorrido, por sentirla como un estilo de vida. Los atajos y las prisas le pueden funcionar a la gente, no digo que no, pero si realmente quieres escalar toda la vida, no se necesita tanto entrenar, y arriesgarse a lesiones crónicas, que al final, retiran al personal de la escalada.


1 comentario:

  1. Muy buena entrada Deiv. En el tema de las prisas lo tengo muy claro, el tiempo y la perseverancia es la clave para todo, cualquier cosa saldrá mejor si se le da tiempo y se le pone paciencia. En el tema de la escalada soy un recién llegado, pero noto que es mucho más que ejercicio físico; trabajas equilibrio, trabajas autoconfianza, eliminas trabas mentales y miedos, trabajas la concentración... y todo éso sólo se ejercita escalando.
    Me ha gustado también la cita de Solón de Atenas, "nada en exceso" y "conócete a ti mismo" son dos frases de los sabios de la antigua Grecia que me parecen muy acertadas.

    Carlitos Brown

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