viernes, 28 de noviembre de 2014

Volando voy, volando vengo













Los días 1 y 2 de noviembre tuve la oportunidad y el gusto de poder participar en la organización de un curso bastante novedoso.
De una idea indefinida, de la que fui participe junto con Rober, imaginamos algo diferente.
Cuando parece que todo está inventado, siempre hay cosas por descubrir.

Todos sabemos y tenemos claro ciertas cosas, pero muchas veces por obvias o lógicas las damos por sentadas y las descuidamos.
El miedo a caer es algo muy común, pero pocos se adentran en profundidad en ello. Se van poniendo parches sicológicos y estrategias del ego para eludir el tema.





La escalada como  todo es Yin y es Yang. Es sombra y es luz. Es acción y es recogimiento.
De la parte activa, de los números, grados, objetivos, flashes y demás aspectos Yang, existen infinidad de actividades; pero ¿y la parte Yin?... hace tiempo que venia pensando que hay muy poco o casi nada sobre la cara B de este deporte.  
Es curioso porque ahora sabemos que la gestión sicológica y emocional dentro de la escalada tiene al menos el mismo peso especifico que los aspectos físicos. De hecho creemos que en fondo son tanto o más importantes a largo plazo, en la vida y más allá de la escalada.

En estos tiempos y sobretodo en occidente existe un desequilibrio exagerado entre las dos caras de la moneda energética de las personas. La casi absoluta desnaturalización y materialización de nuestras vidas, hacen que la preponderancia de la parte activa, tangible y física en todos los ámbitos, sea aplastante.
En definitiva, vivimos en un exceso, obsceno, de Yang.

Hace varios años que vengo dedicando más atención a los aspectos Yin (instinto, intuición, sicología, trabajo interior...) que a los Yang (entrenamiento, mejora física, técnica...).
Y la cosa no me va nada mal. Con esta compensación entre Yin-Yang y esfuerzo interior, estoy en el mejor momento de forma de mi vida, tanto física como sicológicamente... sin tocar una presa de resina...sin sesiones machacantes de entreno que te dejan hecho polvo para lo que realmente importa, que es ESCALAR.

Y ahora, por fin, la cosa a cuajado en algo tangible.

Me gustaría hacer hincapié, para terminar, en uno de los conceptos fundamentales de nuestro enfoque.
El escalador es YANG, el asegurador es YIN.
Queremos reivindicar la figura del asegurador. Hacer entender la importancia y responsabilidad que se tiene al asegurar a alguien. Una "buena" caída, está siempre y en mayor medida determinada por como actúe el asegurador.
A lo largo de los años he venido observando infinidad de comportamientos a pie de vía que son además de temerarios, completamente ausentes de compañerismo y respeto hacía el escalador.
En gran medida la falta de fluidez y estancamiento en escalada, está directamente relacionado con el miedo a la caída, no por falta de antebrazo. Y este miedo aparece, consciente o inconscientemente, determinado en muchas ocasiones, por la falta de confianza que se tiene con respecto a la persona que está abajo.
Igual que toda la vida, en el oficio de pintor por ejemplo, se ha tenido que limpiar muchas brochas hasta que te dejaban pintar, se debe aprender también antes, a ser un buen compañero, que buen escalador.
   
Para todos aquellos que ya son iniciados y/o que tienen incluso bastante nivel, pero que sienten carencias en estos aspectos, en este curso aprenderán muchas cosas sobre seguridad y sobre la "cara B" de este deporte...

Algunas de ellas como:

- Factor de caída y fuerza de choque.
- Aseguramiento dinámico. La cadena de seguridad.
- Técnicas de chapajes lo más seguros posible.
- Guiados y gestión de cuerdas.
- Detección y valoración de riesgos.
- Detección de factores limitantes. 
- Conocimiento y comportamiento de los seguros fijos en escalada deportiva.












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