sábado, 7 de diciembre de 2013

Adam Ondra, el antiheroe.



Cada día que pasa admiro más a esta persona. No porque sea, de largo, el mejor escalador del mundo, que eso pará mí es secundario, o mejor dicho, es su herramienta o medio para llevar a cabo una labor más profunda, más auténtica, llegar al mayor numero de gente a lo largo y ancho del mundo.

No debe olvidarse, o mejor dicho hay que tener siempre presente, que la calidad y grandeza de las personas no se mide por la magnitud de sus logros, si no por la calidad humana que destilan.
Esto lo sabemos todos en la intimidad de nuestra alcoba, pero al salir ahí fuera, la sociedad nos impone otros canones, por eso no está de más recordarlo.

Sigo a Adam desde sus comienzos. Ahora todo el mundo lo conoce, pero hace casi 11 años, en 2003, cuando Adam contaba con solo 9 añitos, encadenó su primer 8a, dando el bombazo al convertirse en la persona más joven del mundo en hacer un octavo. Nadie lo conocía, y no existian aún tantas plataformas digitales para conocer estas noticias con la inmediated y difusión tan grande que tenemos hoy en día.

Ese niño feo y raro checoslovaco me cauitivó al instante. En principio como fenomeno deportivo, con una proyección magnifica en este mundo.
Pero tenían que ir pasando los años para ver la evolución en todos los ordenes. Evolución deportiva siguió teniendo a un nivel nunca visto, pero había que ver en que tipo de persona se convertia.

Y por suerte para todos, no solo para nuestro mundillo, se ha convertido en un mensajero, en un elegido. En un icono referente a seguir por sus valores.

Posee las cualidades que tienen todos los seres que han pasado por la historia con una estrella, con una misión más allá de lo material. Tiene la grandeza de hacer sin hacer, sin darse importancia, sin imponer, sin hacer ruido.

Su mensaje es simple, pero imprescindible, en un mundo cada vez más desnaturalizado, copetitivo y agresivo.

El, a través de su sencillez, su naturalidad, de su humildad, de su grandeza interior, nos deja el mejor mensaje que se puede dejar. La escalada es el medio por el que la naturaleza a provisto que Adam, nos revele este mensaje.

No importa donde estés, no importa los pocos medios que tengas, no importa que tu nivel sea humilde, bendice y agradece al universo cada piedra o roca por la que te puedas subir.

Nos recuerda también no caer en el error de perdernos en medios como si se tratase de fines en si...., entrenos, gimnasios, rutinas, números etc...
Nos recuerda de un manera actualizada el mensaje que nos dejó Gullich, "el mejor entrenamiento para la escalada, es la escalada". El también era un elegido.

Gullich ya vió venir lo que hoy en día podemos denominar "generación resina".
Adam a recojido el relevo del mologrado Wolfgang para seguir donde este se quedó...y mejorarlo.

Siento una gran alegría de que así sea.

Espero y deseo que Adam tenga una larga vida, y que pueda seguir llevando el mensaje por muchos años, y que consiga el primer 9c...y el c+ y quizá el siguiente salto de numero, estoy casi seguro de ello.
Espero que las fuerzas le acompañen además, para que este sistema podrido en que vivimos no consiga contaminarle.

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